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Mostrando las entradas etiquetadas como Terapias

Limerencia no es amor

  Hace varios años traté a un paciente por un cuadro depresivo cuyo motivo principal de consulta consistía en que se había enamorado de una persona a quien apenas conocía y que ni siquiera había intentado conquistar. La incertidumbre que le provocaba el no saber si podría ser correspondido y la fantasía de efectivamente serlo no sólo consumían energía psíquica, sino que le impedían rendir adecuadamente en el trabajo, aparte de llevarlo a que se alejara de amistades con quienes se frecuentaba. Supuse entonces que el deterioro de su autoestima y la falta de sentido vital que evidenciaba le habían hecho aferrar a esa figura idealizada como la única esperanza de volver a ser feliz. Asumí que la creencia que podía subyacer a dicho “enamoramiento” era la que proponía David Burns en su popular libro Sentirse bien , a propósito de lo que el autor llama, no sin razón, adicción al amor: “No puedo ser pleno y feliz si alguien no me ama. El amor es necesario para ser feliz”. No había escuc...

Pérdida ambigua y sentido

Cuando iniciaba mi práctica en Puerto Varas, conocí a una paciente atribulada entonces por una crisis de fe. Le conturbaba que el dios en que había creído toda su vida hubiese sido tan cruel con Abraham , el patriarca del Génesis , al demandar de él, como prueba de fe, el sacrificio de su hijo, Isaac. Semanas después de haber abordado el asunto conmigo, regresó para expresar que ahora veía las cosas de modo diferente: Dios no había exigido tal sacrificio como prueba de fe para Él -lo que hubiese sido un contrasentido considerando que Dios es omnisciente, y, por tanto, no tenía por qué dudar de Abraham-, sino para que, en esa situación límite, éste se demostrara a sí mismo lo que era capaz de hacer por el Señor. A uno le puede parecer que, con esta nueva mirada, la paciente no atenuó en nada el carácter sádico de la mentada prueba, sin embargo, el sentido descubierto alejó todas las dudas que hasta entonces albergaba. Mi explicación a tal viraje, después de transcurridos tantos añ...

Estoicismo moderno

  En medios de comunicación y en redes sociales circulan habitualmente distintos lemas que pueden cobrar un sentido adaptativo y hasta profundo en quienes se sienten confundidos o en quienes están empeñados en buscar estrategias de crecimiento personal. Sin embargo, por su propia estructura aforística, estos mensajes son ambiguos y pueden ser interpretados de maneras incluso opuestas. A finales del milenio, Lawrence Becker con su libro “Un nuevo estoicismo” provocó el renacimiento de esta filosofía, pero con una forma que distaba de su primera versión postaristoteliana. Desde entonces, mucho del contenido que circula se remite a aforismos de estoicos griegos y romanos . Incluso Donald Robertson (2010) sustentó la tesis de que la filosofía estoica subyace a la terapia cognitivo-conductual . Y se dice también que la logoterapia de Frankl habría sido influida por la misma escuela de pensamiento. Como se comprenderá, no es este el lugar para hacer un juicio histórico de la filo...

¿Conciencia plena? (Mindfulness)

  Grandes compañías vienen entrenando a sus empleados en mindfulness desde hace varios años, justificando dicha práctica con que podría beneficiar al capital humano, mejorando el rendimiento laboral y, con éste, la productividad de la empresa. De muchas maneras, se argumenta, el mindfulness garantizaría el aumento de este factor: facilitando la concentración, ayudando con la gestión del estrés, favoreciendo la comunicación y la empatía, y dando fluidez a la creatividad y la innovación. La enumeración de ventajas no acaba ahí, pero nos permite entender el valor que las más grandes corporaciones dan a la implementación de esta estrategia. Cae de cajón, tal y como es subrayado muy pertinentemente en un documento de nuestro Instituto de Salud pública (2018), que el mindfulness “no reduce la carga laboral, pero ayuda a canalizar y gestionar nuestra atención y nos permite responder de forma más funcional, despierta y adaptada a la situación”. A la psiquiatría, por supuesto, le imp...

Terapia psicodélica

  Ni el Estatuto norteamericano de substancias controladas (1967), ni tampoco la “guerra contra las drogas”, iniciada en 1971 por Nixon, parecen haber sido los principales obstáculos para la investigación de los psicodélicos (DMT, Ayacuasca), empatógenos (MDMA, Éxtasis) u oneirofrenógenos (Psilocibina, “hongos”), tal y como se ha venido afirmando, puesto que, sin que haya variado mayoritariamente hasta ahora su estatus de “drogas ilegales”, se ha producido un auge en el estudio de éstas durante la última década. Una explicación plausible es incluir estas substancias en el modelo Blockbuster de negocios con que la industria farmacéutica está comprometida desde hace mucho. Sabemos cuáles son los neurotransmisores y las áreas cerebrales sobre los que actúan, y ya se han realizado estudios randomizados que intentan elucidar si acaso tienen efecto terapéutico en ciertos desórdenes mentales y otros cuadros: depresión, trastorno de estrés postraumático, trastorno obsesivo-compulsivo, ...