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Limerencia no es amor

  Hace varios años traté a un paciente por un cuadro depresivo cuyo motivo principal de consulta consistía en que se había enamorado de una persona a quien apenas conocía y que ni siquiera había intentado conquistar. La incertidumbre que le provocaba el no saber si podría ser correspondido y la fantasía de efectivamente serlo no sólo consumían energía psíquica, sino que le impedían rendir adecuadamente en el trabajo, aparte de llevarlo a que se alejara de amistades con quienes se frecuentaba. Supuse entonces que el deterioro de su autoestima y la falta de sentido vital que evidenciaba le habían hecho aferrar a esa figura idealizada como la única esperanza de volver a ser feliz. Asumí que la creencia que podía subyacer a dicho “enamoramiento” era la que proponía David Burns en su popular libro Sentirse bien , a propósito de lo que el autor llama, no sin razón, adicción al amor: “No puedo ser pleno y feliz sin alguien no me ama. El amor es necesario para ser feliz”. No había escu...

Pérdida ambigua y sentido

Cuando iniciaba mi práctica en Puerto Varas, conocí a una paciente atribulada entonces por una crisis de fe. Le conturbaba que el dios en que había creído toda su vida hubiese sido tan cruel con Abraham , el patriarca del Génesis , al demandar de él, como prueba de fe, el sacrificio de su hijo, Isaac. Semanas después de haber abordado el asunto conmigo, regresó para expresar que ahora veía las cosas de modo diferente: Dios no había exigido tal sacrificio como prueba de fe para Él -lo que hubiese sido un contrasentido considerando que Dios es omnisciente, y, por tanto, no tenía por qué dudar de Abraham-, sino para que, en esa situación límite, éste se demostrara a sí mismo lo que era capaz de hacer por el Señor. A uno le puede parecer que, con esta nueva mirada, la paciente no atenuó en nada el carácter sádico de la mentada prueba, sin embargo, el sentido descubierto alejó todas las dudas que hasta entonces albergaba. Mi explicación a tal viraje, después de transcurridos tantos añ...

Salud mental y tecnología digital

 Inspirada por la lectura de "Lo Imprevisible" de Marta García Aller, la estudiante de periodismo Alejandra Ruzek Masson propuso entrevistarme acerca del modo en que la impaciencia se ha ido apoderando de quienes consumen contenido virtual. Le agradezco que me haya considerado para ayudarle en esta tarea y, de paso, poder expresar lo que tentativamente he concluido sobre tan serio asunto. También agradezco que de modo tan gentil me permitiera publicar aquí la entrevista. Deseando que con su publicación ustedes, mis pacientes, puedan contar con elementos de juicio, que quizás aún no hayan contemplado, sobre lo que la tecnología digital está determinando para ustedes mismos como para sus hijos o nietos.   1. La Impaciencia y la Neurobiología • Considerando la gratificación inmediata que ofrecen las plataformas digitales (notificaciones, scroll infinito), ¿cómo cree que este bucle de recompensa instantánea afecta a los circuitos de dopamina en el cerebro, y qué implicaci...

Estoicismo moderno

  En medios de comunicación y en redes sociales circulan habitualmente distintos lemas que pueden cobrar un sentido adaptativo y hasta profundo en quienes se sienten confundidos o en quienes están empeñados en buscar estrategias de crecimiento personal. Sin embargo, por su propia estructura aforística, estos mensajes son ambiguos y pueden ser interpretados de maneras incluso opuestas. A finales del milenio, Lawrence Becker con su libro “Un nuevo estoicismo” provocó el renacimiento de esta filosofía, pero con una forma que distaba de su primera versión postaristoteliana. Desde entonces, mucho del contenido que circula se remite a aforismos de estoicos griegos y romanos . Incluso Donald Robertson (2010) sustentó la tesis de que la filosofía estoica subyace a la terapia cognitivo-conductual . Y se dice también que la logoterapia de Frankl habría sido influida por la misma escuela de pensamiento. Como se comprenderá, no es este el lugar para hacer un juicio histórico de la filo...